martes, febrero 17, 2009

DE TU ARTE A MI ARTE: Posters polacos

Bienvenidos sean a esta nueva sección artística del avión de papel titulada "De tu arte a mi arte...". Aquí hablaremos sobre las nuevas tendencias que influyen el aspecto artístico dentro del mundo del entretenimiento en diversas partes del mundo. Para comenzar hablaremos de un tema que ha llamado mi atención en los últimos días: los posters de películas hechos en Polonia.

Tras décadas de haber vivido en un profundo comunismo el público polaco se ha acostumbrado a un estilo visual particular, muy distinto al que se tiene en el resto del mundo ocidental, en cuanto a estética comercial. La omnipresente industria cinematográfica de Hollywood ha tenido que recurrir a la ayuda de artistas locales para promocionar sus filmes mediante nuevos pósters que van más allá artísticamente que los clásicos posters hollywoodenses, los cuales usualmente son simples fotos de los rostros de los actores photoshopeados en un fondo negro, o en un paisaje referente a alguna escena de la película, si bien les va.


Trading Places (John Landis,1984). La mediocre comedia donde un millonario (Dan Aykroyd) y un pordiosero (Eddie Murphy) intercambian lugares recibe un muy simbólico cartel con varios elementos bastante interesantes representantes del dinero, el capitalismo estadounidense y su fe en Dios. ¿Quién se imaginaría en nuestra sociedad que un póster así anunciara una película dominguera de Eddie Murphy?



Romeo and Juliet (William Woodman, 1983). El amor entre dos miembros de grupos rivales a muerte nunca había sido captado de esta manera.


Gremlins (John Dante, 1984). No siempre el resultado es lo esperado. ¿Qué significará que un juguete ataque a una persona con máscara de Santa Claus? ¿El inevitable destino apocalíptico del comercialismo?


Short Circuit (John Badham, 1986) Solución sencilla y llamativa para representar las aventuras del robot "Número 5".


Sex and the City (Michael Patrick King, 2008). La no muy dotada Sarah Jessica Parker necesitó de unos implantes para llamar la atención de los polacos.



Un Perro Andaluz (Luis Buñuel,1923). No sólo las producciones hollywoodenses reciben el tratamiento polaco, aunque en este caso parezca algo salido de una pesadilla de H. R. Giger.


A Clockwork Orange (Stanley Kubrick, 1971). El cartel original estaba bien... sólo necesitaba un monstruo felino abstracto saliéndole de la cara.


Cabaret (Bob Fosse, 1972). Nada mejor que una swástica de piernas sensuales para describir esta historia de coristas en plena Alemania nazi.


Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Estilizadas pistoleras en bikini es lo único que se necesita mencionar para atraer al público al mundo retro futurista distópico de este clásico filme.


Planet of the Apes (Franklin J. Schaffner, 1968). Dos gorilas apareándose como humanos en la luna ¿fantasía pura o futuro inevitable?


Star Wars (George Lucas, 1977). Siguiendo el mismo estilo que el cartel de Blade Runner, aquí podemos apreciar como los hijos de Darth Vader se verían como bocetos de diseñador de modas.


Boogie Nights (Paul Thomas Anderson, 1997). En México podría ser la portada de un libro de texto de primaria, pero en Polonia representa la historia del actor porno Dirk Diggler.


Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994). Andy Warhol estaría orgulloso a este homenaje a su persona. Notese el asombroso parecido a Uma Thurman.


The Elephant Man (David Lynch, 1980). El sentimiento de la triste y deforme vida de John Merrick queda plasmada en este afiche.


The Exorcist (William Friedkin, 1973). La marca del diablo queda plasmada en este cartel que honestamente no provoca en el espectador el suspenso macabro del poster original.